ACV: Cuando la salud se vuelve un riesgo operativo

En un stream de Salta Mining, la directora médica de Pulso Salud Argentina Mariana Florencia Lambrópulos advierte sobre los riesgos del ACV dentro de la actividad minera.

Especial27/01/2026Salta MiningSalta Mining
Dra. Mariana Lambropulus, Directora Médica de Pulso Salud Argentina
Dra. Mariana Lambropulus, Directora Médica de Pulso Salud Argentina

La minería moderna enfrenta desafíos que van mucho más allá de la geología, la logística o la tecnología. En entornos de alta exigencia física y condiciones extremas, como los yacimientos de la Puna, la salud de los trabajadores emerge como un factor crítico que impacta de manera directa en la seguridad, la productividad y los costos operativos. Así lo planteó Mariana Florencia Lambrópulos Lambrisca, directora médica de Pulso Salud Argentina, durante un reciente stream de Salta Mining dedicado a una problemática poco abordada en el sector: ACV: Cuando la salud se vuelve un riesgo operativo.

Médica egresada de la Universidad Nacional de Tucumán, con una sólida trayectoria en medicina legal, laboral y forense, Lambrópulos aportó una mirada integral que articula ciencia médica, prevención y gestión empresarial. Su experiencia como médica legal en La Segunda ART, coordinadora médica en Diagnóstico Salta y exintegrante del Gabinete de Medicina Legal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta le permite analizar la salud laboral no solo como un tema asistencial, sino como una variable estratégica dentro de la operación minera.

Durante la charla, la especialista explicó que la medicina laboral cumple un rol clave en la prevención primaria, es decir, en anticiparse a la enfermedad antes de que se manifieste. En minería, los exámenes preocupacionales y periódicos adquieren una complejidad particular, ya que incluyen estudios que no forman parte de los controles habituales de la población general, como ergometrías, audiometrías, evaluaciones neurológicas y cardiológicas. Esta batería de estudios permite detectar factores de riesgo que, de no ser abordados a tiempo, pueden derivar en patologías graves.

"Es un concepto que a mí particularmente me parece maravilloso, que consiste en anticiparte al problema. La idea es evitar que se desarrolle la enfermedad. ¿Cómo llevamos a cabo esto? Nosotros tenemos la posibilidad de hacer, al momento de hacer exámenes ocupacionales, no es un examen común que una persona hace anualmente como parte de su examen anual, digamos, de su examen habitual para cuidarse y para ver si tiene alguna patología o alguna enfermedad.  El examen ocupacional de una persona que se dedica a la minería es súper completo. Es muy complejo, porque habitualmente una persona no se hace ergometrías o audiometrías o un electroencefalograma anualmente, salvo que tenga una enfermedad que necesite control y tengan que hacerse estos estudios. Pero preventivamente, en general, la gente no lo hace", destacó.

Entre esas patologías, el ACV ocupa un lugar central. Según datos compartidos en el stream, solo en 2024 se registraron en Salta más de mil casos de ACV, y la incidencia en trabajadores mineros es hasta un 20% mayor que en la población general. La razón principal está asociada al trabajo en altura. La menor presión de oxígeno por encima de los 3.000 metros obliga al organismo a producir más glóbulos rojos para compensar, lo que vuelve la sangre más espesa y favorece la formación de coágulos. En ese contexto, el ACV isquémico —equivalente a un infarto, pero en el cerebro— es el más frecuente entre los trabajadores del sector.

Lambrópulos fue contundente al describir el impacto de un ACV en una operación minera. Más allá del drama humano y familiar, un trabajador que sufre un evento de este tipo enfrenta meses de rehabilitación y, en muchos casos, secuelas neurológicas severas. Para la empresa, esto se traduce en ausentismo prolongado, pérdida de personal clave, costos de reemplazo y caída de la productividad. La ecuación es directa: trabajadores sanos sostienen operaciones eficientes; trabajadores enfermos incrementan riesgos y costos.

"La salud del trabajador tiene una vinculación directa con la productividad de la empresa. ¿Por qué? Porque si vos tenés un trabajador que tiene una enfermedad, con más razón una enfermedad como un ACV, que todos sabemos que queda con secuelas tremendas cuando el trabajador no fallece, habitualmente queda con secuelas tremendas, queda con una etapa de fisioterapia y rehabilitación que es muy prolongada, y su salud física y psíquica se ven afectadas, porque muchas veces queda con una parálisis del hemicuerpo, con alteraciones en el habla, con alteraciones neurológicas, falta de equilibrio, etc. Todo eso además tiene una repercusión sobre todo en su ámbito familiar, pero desde la perspectiva de la empresa, que es, digamos, el impacto que tiene", explicó la doctora.

En este escenario, Pulso Salud propone un modelo de gestión preventiva apoyado en tecnología e inteligencia artificial. La empresa, con presencia en Perú, Chile, México y ahora en Salta —primera provincia argentina donde se instala—, desarrolla exámenes laborales integrales y utiliza tableros de control en tiempo real que permiten identificar riesgos cardiovasculares y metabólicos dentro de las dotaciones. Mediante un sistema de semaforización, las empresas pueden conocer qué trabajadores presentan bajo, mediano o alto riesgo, y en qué áreas se concentran los mayores problemas de salud.

Esta información, explicó la directora médica, permite intervenir de manera temprana y focalizada, ajustando hábitos alimentarios, controlando peso, presión arterial, glucemia y promoviendo cambios sostenidos en el estilo de vida. Factores como la obesidad, el sedentarismo, la mala alimentación, el tabaquismo, el estrés y los trastornos del sueño son frecuentes en la rutina minera, pero también son modificables con políticas adecuadas de prevención y seguimiento.

"¿Cuál es el impacto que tiene? Tenés un trabajador que va a tener un ausentismo prolongado, va a estar de baja médica por meses, y eso te afecta la producción, con mayor razón si se trata de un trabajador que está en una posición clave. Además tenés que buscar un reemplazo para ese trabajador, esto te va a elevar los costos porque tenés que pagarle el sueldo al trabajador que contrates nuevamente. Entonces la ecuación es la siguiente, vos tenés trabajadores sanos y la productividad y costos de tu empresa se mantienen, al menos respecto al tema de salud laboral", remarcó Lambrópulos.

Uno de los conceptos más fuertes que dejó la charla es que el ACV no es un evento azaroso. En muchos casos es previsible y prevenible. El problema, según Lambrópulos, es la falta de conciencia y educación. Durante años, los exámenes laborales se realizaron como un mero requisito legal, sin comprender su verdadero potencial para cuidar la salud del trabajador y, al mismo tiempo, proteger la continuidad operativa de las empresas.

La especialista insistió en la necesidad de cambiar el paradigma y colocar la salud en el centro de la gestión minera. Educar, medir, actuar y hacer seguimiento son los pilares de una prevención efectiva, cuyo costo —aun cuando implique inversión— siempre resulta significativamente menor que el impacto de una enfermedad instalada, con secuelas y tratamientos prolongados.

En una industria donde cada minuto cuenta y donde las distancias y la altura juegan en contra ante una emergencia médica, anticiparse puede marcar la diferencia entre una vida saludable y una operación comprometida. El mensaje es claro: en minería, la salud ya no es solo una cuestión humana, sino también un riesgo operativo que debe ser gestionado con la misma seriedad que cualquier otro factor crítico del negocio.
 

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