Continúa el monitoreo del Gobierno provincial y las tareas de remediación de explosivos remanentes en el norte de Salta

Autoridades supervisaron los trabajos para eliminar pasivos históricos vinculados a antiguas campañas de exploración hidrocarburífera, con el objetivo de reforzar la seguridad de las comunidades y proteger el ambiente.
Salta09/06/2026Salta MiningSalta Mining
Gustavo Carrizo recorrió la zona de La Porcelana, para tomar conocimiento en territorio sobre el avance de los trabajos de identificación, retiro y destrucción de remanentes explosivos.
Gustavo Carrizo recorrió la zona de La Porcelana, para tomar conocimiento en territorio sobre el avance de los trabajos de identificación, retiro y destrucción de remanentes explosivos.

La Provincia de Salta continúa monitoreando las tareas de remediación de boosters sísmicos y otros remanentes explosivos utilizados durante antiguas campañas de exploración hidrocarburífera en el norte provincial. En ese marco, el secretario de Minería, Gustavo Carrizo, junto al subsecretario de Energía e Hidrocarburos, Pablo Guantay, recorrieron la zona de La Porcelana, frente al paraje Senda Hachada, en el municipio de Embarcación, para verificar el avance de los trabajos que se desarrollan en el lugar.

La visita permitió a los funcionarios tomar conocimiento directo sobre las tareas de identificación, retiro y destrucción de estos materiales, que permanecían en el territorio como consecuencia de actividades exploratorias realizadas décadas atrás. Se trata de un proceso considerado clave para la mitigación de riesgos y la recuperación ambiental de sectores afectados por pasivos históricos de la actividad hidrocarburífera.

Las labores son ejecutadas por la empresa The Development Initiative (TDI), contratada por YPF, bajo protocolos y estándares internacionales de seguridad, con el objetivo de garantizar una intervención controlada y minimizar cualquier impacto sobre las comunidades cercanas y el entorno natural.

Desde el Gobierno provincial destacaron que la remediación de estos remanentes constituye una acción fundamental para fortalecer la seguridad de los habitantes de la zona, prevenir accidentes y avanzar en el saneamiento ambiental de áreas que registraron actividad exploratoria en el pasado.

Asimismo, remarcaron que la Provincia mantiene un seguimiento permanente de estas tareas, acompañando y supervisando cada etapa del proceso para asegurar el cumplimiento de los estándares técnicos y ambientales establecidos.

La eliminación de estos pasivos históricos forma parte de una estrategia más amplia orientada a la gestión responsable del territorio y a la reducción de riesgos asociados a actividades extractivas desarrolladas en décadas anteriores, contribuyendo a generar condiciones más seguras para las comunidades del norte salteño.

Gustavo Carrizo recorrió la zona de La Porcelana, para tomar conocimiento en territorio sobre el avance de los trabajos de identificación, retiro y destrucción de remanentes explosivos.
El secretario de Minería, Gustavo Carrizo, y el subsecretario de Energía e Hidrocarburos, Pablo Guantay, recorrieron la zona.

Booster

Entre fines de la década de 1970 y comienzos de los años 80, el Estado nacional otorgó a YPF amplias áreas de Salta y Jujuy para la exploración y explotación de hidrocarburos. En ese contexto, la petrolera contrató a empresas especializadas para realizar campañas de prospección sísmica destinadas a identificar potenciales yacimientos de petróleo y gas en el norte argentino.

Para estos estudios se utilizaron miles de boosters sísmicos, pequeñas cargas explosivas de aproximadamente 300 gramos compuestas por un 60% de TNT y un 40% de pentrita, que eran enterradas en el terreno y activadas mediante descargas eléctricas. Sin embargo, una cantidad indeterminada de estos explosivos nunca detonó y permaneció bajo tierra durante décadas, convirtiéndose en un pasivo histórico que todavía representa riesgos para las comunidades y el ambiente.

La situación derivó en denuncias judiciales que dieron origen a una causa federal. Como consecuencia, la Justicia ordenó a Gendarmería Nacional localizar y destruir los remanentes explosivos, atribuyendo al Estado nacional la responsabilidad sobre la gestión del problema. Desde entonces, YPF, ya convertida en una empresa privada, continuó colaborando con financiamiento y apoyo para la ejecución de las tareas de remediación.

Uno de los avances más importantes para enfrentar esta problemática fue la construcción de una base de datos digital por parte de la Subsecretaría de Energía e Hidrocarburos de Salta. El registro contiene la ubicación georreferenciada de 2.695 líneas sísmicas distribuidas en toda la provincia, elaborada a partir de información aportada por empresas operadoras y de un trabajo de recopilación y ordenamiento realizado en 2017 junto a YPF.

La información, complementada con archivos técnicos especializados, permite reconstruir con precisión el trazado de las antiguas campañas exploratorias y orientar los operativos de búsqueda y destrucción de explosivos remanentes. Los departamentos de Orán y General San Martín figuran entre las zonas con mayor concentración de estas líneas sísmicas, razón por la cual continúan siendo áreas prioritarias para los trabajos de remediación que actualmente supervisan las autoridades provinciales.

Gustavo Carrizo recorrió la zona de La Porcelana, para tomar conocimiento en territorio sobre el avance de los trabajos de identificación, retiro y destrucción de remanentes explosivos.
Los exploradores trabajan juntos a canes entrenados para encontrar explosivos.

Actualidad

Tras décadas de intentos sin avances significativos para resolver el problema de los explosivos remanentes de antiguas campañas sísmicas en el norte argentino, YPF dio un paso decisivo en 2023 al contratar a la empresa internacional The Development Initiative (TDI), especializada en desminado y remediación de áreas contaminadas con explosivos. La compañía, con experiencia en proyectos para gobiernos, organismos internacionales y grandes empresas, inició sus operaciones en agosto de 2024 desplegando cerca de 100 especialistas distribuidos en bases operativas ubicadas en Libertador General San Martín, Orán y Tartagal.

El objetivo del programa es localizar, retirar y destruir los boosters sísmicos que permanecen enterrados desde hace más de cuatro décadas en distintas zonas de Salta y Jujuy. Las tareas se desarrollan bajo los estándares internacionales de acción contra minas (IMAS) y buscan reducir el riesgo para las comunidades y el ambiente hasta niveles considerados aceptables según el criterio internacional ALARP ("tan bajo como sea razonablemente practicable").

Desde febrero de 2025, el operativo ingresó en su fase de operaciones plenas, que incluye la remediación sistemática de áreas críticas, programas de educación comunitaria sobre riesgos de explosivos, la certificación progresiva de terrenos seguros y el fortalecimiento de capacidades para la gestión de riesgos residuales.

En la provincia de Salta, el desafío es de gran magnitud. El plan contempla la remediación de más de 1.076 kilómetros de antiguas líneas sísmicas distribuidas en siete proyectos: Caimancito, Calerías Santa Rosa, Tomasito, La Porcelana, La Cuchara, Caraparí y Aguas Blancas. Estas áreas concentran décadas de actividad exploratoria y representan algunos de los sectores prioritarios dentro del programa de saneamiento.

Los resultados obtenidos hasta el momento reflejan la dimensión del trabajo. Los equipos operativos ya verificaron más de 628 kilómetros de trazas sísmicas y localizaron cientos de elementos explosivos enterrados. Solo en las zonas de Orán y Tartagal se destruyeron 646 explosivos y se recuperaron más de 3.350 cables detonadores, eliminando potenciales focos de riesgo que permanecían ocultos bajo el suelo desde los años 70 y 80.

Sin embargo, la tarea continúa siendo una de las más complejas y peligrosas de la región. En agosto de 2025, un accidente ocurrido en cercanías de Tartagal provocó la muerte de Henry Douglas Macharaga, un especialista de TDI oriundo de Zimbabwe, evidenciando los riesgos permanentes que enfrentan quienes participan de estos operativos.

La peligrosidad de estos remanentes no es una amenaza teórica. A lo largo de los años se registraron detonaciones accidentales y episodios que pusieron en riesgo a pobladores y trabajadores. Uno de los casos más recordados ocurrió en 2022 durante incendios forestales en la zona de Caimancito, Jujuy, cuando la explosión de boosters sísmicos dificultó las tareas de los bomberos y generó una situación de alto riesgo para los equipos de emergencia y la población local.

Por ello, las autoridades consideran que la remediación de estos pasivos históricos no solo constituye una acción ambiental, sino también una intervención clave para la seguridad pública en el norte de Salta y Jujuy, donde aún persisten vestigios de antiguas exploraciones hidrocarburíferas que continúan representando una amenaza latente.

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