Formación, adaptación y talento local, las claves para acceder a los nuevos empleos

La expansión de la actividad minera abre oportunidades para los salteños, pero también plantea un desafío: contar con trabajadores preparados para una industria que exige conocimientos técnicos, habilidades sociales y capacidad de adaptación a las condiciones de la Puna.
Salta07/08/2026Salta MiningSalta Mining
EMPLEO

La expansión de la minería en Salta genera expectativas concretas entre los jóvenes y familias que ven en los nuevos proyectos una posibilidad de acceder a un empleo formal y de calidad. Sin embargo, detrás de los anuncios de inversiones y de la llegada de nuevas operaciones existe un desafío que empieza a tomar cada vez mayor relevancia: contar con trabajadores preparados para responder a las exigencias de una industria que evoluciona rápidamente.

El tema fue analizado durante el Salta Mining Summit, donde referentes del sector de recursos humanos y selección de personal debatieron sobre los perfiles que actualmente demanda la actividad minera, las dificultades para cubrir determinados puestos y las condiciones que deben reunir quienes aspiran a trabajar en los proyectos que se desarrollan, particularmente en la Puna salteña.

Del panel participaron Federico Alvarado, gerente nacional de Minería de Grupo Ceta; Patricio Dewey, director Comercial de Adecco Argentina; y Mariano Nieva, gerente de Recursos Humanos de Lumi People, quienes coincidieron en que el empleo minero no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de las grandes compañías.

Alvarado remarcó que detrás de cada proyecto existe un amplio ecosistema compuesto por empresas proveedoras, contratistas, profesionales, técnicos y trabajadores de distintos oficios. En ese sentido, explicó que las oportunidades laborales atraviesan las diferentes etapas de un emprendimiento, desde la exploración y prospección hasta la construcción, producción y eventual cierre de una mina.

Entre los perfiles más buscados aparecen geólogos, hidrogeólogos, ingenieros, especialistas ambientales y profesionales vinculados con las áreas productivas. Pero también existe una fuerte demanda de técnicos electrónicos, electromecánicos y trabajadores especializados en distintos oficios.

Uno de los ejemplos mencionados fue el de los perforistas, considerados perfiles particularmente difíciles de conseguir. Se trata de tareas para las cuales muchas veces no existe una formación académica tradicional específica y cuya capacitación termina siendo desarrollada por las propias empresas.

La minería, además, tiene una particularidad que no todos los candidatos conocen antes de ingresar: buena parte de los puestos se desarrolla en lugares alejados de los centros urbanos, a grandes distancias de los hogares y bajo esquemas laborales propios de la actividad.

La altura y el desarraigo son factores que pueden convertirse en determinantes. Alvarado contó que en algunos procesos de selección hubo personas que lograron superar las instancias iniciales pero luego no pudieron adaptarse a las condiciones de trabajo en los sitios mineros.

Por eso, señaló que quienes busquen ingresar al sector deben comprender que los salarios y las oportunidades están asociados también a exigencias particulares de la actividad. Trabajar en un proyecto minero implica convivir durante determinados períodos con compañeros de trabajo, adaptarse a sistemas de turnos y desarrollar una fuerte capacidad para trabajar en equipo.

La tecnología cambia los perfiles

Desde una mirada internacional, Patricio Dewey destacó que la minería argentina puede aprovechar experiencias acumuladas en países con mayor desarrollo de la actividad, como Chile, Perú, Canadá y Sudáfrica.

Según explicó, uno de los principales cambios de los últimos años está relacionado con la incorporación acelerada de tecnología. El análisis de datos, las herramientas de inteligencia artificial y los sistemas inteligentes comienzan a ocupar un lugar cada vez más importante en las operaciones mineras.

Esto genera nuevas oportunidades, pero también eleva la vara de los perfiles requeridos. La demanda ya no se concentra únicamente en las profesiones tradicionales vinculadas con la geología, la ingeniería o las ciencias naturales, sino que incorpora conocimientos tecnológicos que atraviesan toda la cadena de valor.

Dewey también puso el foco en la necesidad de preparar a las comunidades cercanas a los proyectos. En ese sentido, planteó la importancia de desarrollar escuelas de formación técnica con anticipación, aprovechando los años que transcurren entre el inicio de una inversión y la entrada en producción de una mina.

La lógica es sencilla, si un proyecto necesita cinco años para llegar a determinada etapa, la capacitación de los futuros trabajadores no puede comenzar cuando la operación ya está funcionando. Tiene que empezar mucho antes.

EMPLEO MINERO 2

No todo pasa por el título universitario

Mariano Nieva puso el acento en otro aspecto que muchas veces queda relegado frente a la formación técnica: las denominadas habilidades blandas.

Para los especialistas en selección, los conocimientos y la experiencia son el punto de partida, pero la permanencia de una persona en un proyecto minero también depende de su capacidad de adaptación, cooperación, empatía, tolerancia y trabajo en equipo.

En la Puna, estas características adquieren una importancia todavía mayor. La convivencia prolongada en campamentos y el alejamiento de la vida cotidiana requieren trabajadores preparados no solamente desde lo profesional, sino también desde lo humano.

Por eso, el mensaje para quienes buscan una oportunidad es que la formación debe ser permanente.

Universidades, escuelas técnicas y centros de capacitación tienen un papel central en este proceso, pero también existe una responsabilidad individual de cada postulante por actualizar sus conocimientos y desarrollar nuevas competencias.

Un currículum no sirve para todas las búsquedas

Otro de los puntos destacados durante el panel estuvo relacionado con un error frecuente entre quienes buscan trabajo es presentar el mismo currículum para todas las empresas.

Dewey recomendó investigar previamente a la compañía a la que se pretende ingresar, conocer su cultura, sus necesidades y el perfil solicitado. El CV, sostuvo, debe ser dinámico y adaptarse a cada oportunidad laboral, sin inventar experiencia ni conocimientos, sino destacando aquellos antecedentes que realmente pueden aportar valor para la posición buscada.

También llamó la atención sobre la posibilidad de que trabajadores provenientes de otras industrias puedan incorporarse al sector minero. En una actividad que todavía está creciendo en Salta, la experiencia previa en otros rubros no debería ser automáticamente considerada una desventaja.

Las capacidades transferibles pueden convertirse en una puerta de entrada al mundo laboral minero

Por un lado, las empresas mineras deberán ampliar sus estrategias de formación y generación de talento local. Por otro, los salteños que aspiran a ingresar a esta industria deberán prepararse para una realidad laboral diferente, donde un título o una experiencia determinada pueden no ser suficientes.

Los puestos de trabajo que vienen no se improvisan, se construyen desde ahora, formando a las personas que mañana deberán sostener el crecimiento de la minería.

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