Minería y energía en Argentina: aumenta la actividad económica pero cae el empleo registrado

Los datos del SIPA revelan que el sector acumula una pérdida neta de puestos desde fines de 2023, en contraste con los números de exportación y producción.
Argentina18/09/2026Salta MiningSalta Mining

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El dinamismo productivo, las inversiones y el volumen de exportaciones en los sectores extractivos no logran compensar el deterioro general del mercado de trabajo privado registrado.

La actividad en la minería y la energía se consolida como uno de los motores centrales de la economía argentina. Sin embargo, este aumento de producción y la llegada de capitales todavía no alcanzan para revertir la contracción del empleo asalariado formal. Según los últimos registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) a junio de 2026, el total de trabajadores privados registrados cayó a 6,12 millones, lo que representa 246.312 puestos menos que a fines de 2023.

El balance en los sectores extractivos

El bloque energético-minero acumula un saldo negativo en la contratación directa desde el cambio de ciclo económico:

  • Minas y canteras: Registró una pérdida de 8.300 puestos formales.

  • Electricidad, gas y agua: Redujo su nómina en 600 trabajadores.

  • Saldo combinado: Acumula un retroceso de 8.900 empleos directos.

La brecha es más evidente al comparar estos rubros con las actividades urbanas e industriales, altamente demandantes de mano de obra. En el mismo lapso, la industria manufacturera perdió 89.400 empleos registrados, la construcción cayó en 44.200 puestos, los servicios empresariales retrocedieron 38.800 y el comercio destruyó 29.400 plazas.

Comportamiento territorial y tejido empresarial

El impacto de los recursos naturales genera marcadas asimetrías provinciales. Mientras el empleo privado nacional cayó un 1,9% interanual en junio, solo tres jurisdicciones mostraron avances: Neuquén (+5,2%), Río Negro (+3,6%) y San Juan (+1,3%), impulsadas por Vaca Muerta, el desarrollo de infraestructura energética y los proyectos mineros.

En cuanto al parque empresarial, el país perdió 31.098 empresas empleadoras (-6,1%) en los últimos dos años y medio. La construcción (-9,5%) y la industria (-8,4%) sufrieron los mayores cierres de firmas, mientras que Neuquén se posicionó como la única provincia del país con un crecimiento en su cantidad de empresas activas (+1,5%).

Las causas de la baja generación de empleo

La falta de tracción laboral directa responde a la propia naturaleza de estas industrias. La energía y la minería son actividades de capital intensivo, caracterizadas por requerir elevados desembolsos en tecnología e infraestructura, pero con un uso acotado de personal directo en comparación con el comercio o la manufactura.

A esto se suman dos factores clave:

  • Tensiones internas: La creación de empleo en focos no convencionales como Vaca Muerta no compensa el declive del petróleo convencional en la cuenca del golfo de San Jorge. Del mismo modo, la expansión del litio no logra absorber el impacto de la menor actividad en la minería enfocada en la construcción.

  • Fases de los proyectos: Gran parte de la minería se encuentra en etapas previas a la extracción regular, donde la demanda laboral es menor y requiere perfiles altamente calificados.

Asimismo, existe un sesgo estadístico: la contratación mediante proveedores o empresas contratistas hace que trabajadores vinculados a obras de infraestructura, transporte de insumos o ingeniería figuren registrados en otros rubros como construcción, transporte o servicios.

La energía y la minería continúan sosteniendo el ingreso de divisas y el nivel de actividad general, pero la recuperación masiva del empleo formal privado en Argentina seguirá dependiendo de la reactivación de los grandes sectores urbanos e industriales.

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