Melconian advirtió que sin rutas e infraestructura no hay crecimiento posible en la Argentina

El economista planteó una contradicción entre las expectativas de crecimiento y el estado de las rutas. Sostuvo que la obra pública y la construcción son centrales para una expansión sostenida de la economía y reclamó controles para evitar la corrupción, pero sin paralizar las obras necesarias.
Argentina12/09/2026Salta MiningSalta Mining
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Carlos Melconian puso el foco en uno de los problemas estructurales que enfrenta la Argentina y que, según su mirada, condiciona cualquier proyecto de crecimiento, la infraestructura vial.

El economista relató su propia experiencia al recorrer el interior del país y describió el estado de las rutas como una muestra concreta de las dificultades que existen para pensar en una economía que pueda crecer de manera sostenida.

A mí me pasa tener que viajar y todas las tareas en el interior, diría de 600 kilómetros, las hago en auto y voy manejando yo. Es intransitable”, señaló en un posteo en sus redes sociales.

Para Melconian, el estado de las rutas expone una inconsistencia entre los discursos que anticipan fuertes tasas de crecimiento y las condiciones materiales que tiene el país para sostener ese proceso.

Prometer futuro, prometer crecimiento y mirá cómo están esas rutas”, planteó, al advertir que no resulta coherente proyectar una expansión económica importante mientras persisten déficits básicos de infraestructura.

En ese sentido, sostuvo que los próximos 18 meses no pueden analizarse solamente desde las variables macroeconómicas, porque el crecimiento también necesita rutas, transporte, logística, energía y capacidad de construcción. “Crecer a tasas insólitas los próximos 18 meses con esta infraestructura y esta ruta es imposible, no es consistente”, afirmó.

El debate sobre la corrupción

Melconian también se refirió a uno de los argumentos que durante años atravesaron la discusión sobre la obra pública, la corrupción.

En lugar de utilizar los casos de corrupción como argumento para abandonar la inversión en infraestructura, planteó la necesidad de castigar a quienes roban y, al mismo tiempo, garantizar que las obras necesarias se realicen bajo controles adecuados.

“¿Qué vamos a estar los próximos 50 años diciendo que si hacés una ruta es porque se la roban?”, cuestionó.

Su planteo apunta a separar dos cuestiones que, a su entender, no deberían confundirse, la necesidad de combatir la corrupción y la necesidad de construir infraestructura.

Construcción, rutas y desarrollo

El economista también vinculó directamente la infraestructura con la actividad de la construcción y su impacto sobre la economía.

La construcción, vos sin el empuje macroeconómico de la construcción no podés estar”, afirmó, al remarcar que la obra no debe ser considerada solamente como un gasto, sino también como una herramienta para generar actividad económica y capacidad productiva.

Una inflación descendente puede ser una condición necesaria, pero no reemplaza las inversiones que permiten producir, transportar y conectar los distintos sectores de la economía.

En un país extenso como la Argentina, las rutas cumplen además un papel estratégico. Son el vínculo entre las zonas productivas, los centros urbanos, los puertos, los mercados internos y las fronteras. Cuando la infraestructura se deteriora, aumentan los costos logísticos, se pierden horas de viaje y se reduce la competitividad.

Por eso, la advertencia de Melconian coloca a la infraestructura vial en el centro de una discusión mayor, la de las condiciones necesita la Argentina para transformar una eventual recuperación económica en crecimiento sostenido y desarrollo real.

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