¿Sabías que en la Puna salteña existe un museo dedicado a la antigua minería? La historia que pocos conocen está en Cobres

Antes del litio, del oro y los grandes proyectos mineros actuales, en la Puna de Salta ya se extraían y fundían minerales. Hoy, esa historia puede recorrerse en un museo único que rescata siglos de conocimiento.
Corredor Minero12/07/2026Salta MiningSalta Mining
Museo de Minería y Metalurgia precolombinas en el municipio de La Poma
Museo de Minería y Metalurgia precolombinas en el municipio de La Poma

Cuando pensamos en minería en Salta, es casi inevitable hablar de litio, cobre, oro o de los grandes proyectos que hoy posicionan a la provincia como uno de los principales polos mineros de Argentina. Sin embargo, muy pocos saben que la historia minera de la Puna comenzó mucho antes de la llegada de la minería moderna.

A unos 60 kilómetros de San Antonio de los Cobres, en la localidad de Cobres, funciona el Museo de Sitio de la Antigua Minería y Metalurgia de Cobres, un espacio que invita a viajar cientos de años atrás para descubrir cómo los antiguos habitantes de la región extraían, procesaban y transformaban minerales utilizando tecnologías sorprendentes para su época.

Lejos de ser un museo tradicional, el recorrido permite conocer la historia de una comunidad que desarrolló actividades mineras y metalúrgicas desde tiempos prehispánicos, mucho antes de que existieran los equipos, maquinarias y procesos que hoy caracterizan a la industria.

Museo de Minería y Metalurgia precolombinas en el municipio de La Poma
Museo de Minería y Metalurgia precolombinas en el municipio de La Poma

En sus salas se exhiben reconstrucciones, réplicas arqueológicas, herramientas utilizadas para triturar minerales, objetos metálicos, recursos audiovisuales y material de divulgación científica que ayudan a comprender cómo era la producción de metales en plena cordillera hace varios siglos.

Uno de los aspectos más llamativos son las reconstrucciones de las wayras, hornos prehispánicos que aprovechaban los intensos vientos de la Puna para alcanzar las temperaturas necesarias para fundir minerales, una tecnología desarrollada por los pueblos andinos mucho antes de la llegada de los europeos.

El museo nació a partir de un trabajo conjunto entre la Comunidad Aborigen Atacama de Cobres y un equipo de investigadores del CONICET y la Universidad Nacional de Jujuy, que desde 2017 desarrollan investigaciones arqueológicas, históricas y de recuperación patrimonial en la zona. El proyecto también incluyó la capacitación de guías locales, la creación de circuitos turísticos y herramientas digitales para preservar y difundir el patrimonio comunitario.

Más allá de su valor histórico, el museo propone una mirada diferente sobre la minería: recuerda que esta actividad forma parte de la identidad de la Puna desde hace siglos y que el conocimiento sobre los minerales, los metales y el territorio fue transmitido de generación en generación mucho antes del desarrollo de la minería contemporánea.

Para quienes recorren la Ruta Nacional 51 rumbo a la Puna salteña, hacer una parada en Cobres ya no significa solamente atravesar un pequeño pueblo de altura. Significa encontrarse con uno de los capítulos menos conocidos de la historia minera argentina y descubrir que, mucho antes del auge del litio, la minería ya escribía parte de la historia de Salta.

La recuperación del pasado minero y metalúrgico de Cobre
La recuperación del pasado minero y metalúrgico de Cobre

Un pueblo que nació alrededor de la minería

Uno de los paneles del museo explica que el propio nombre de Cobres está vinculado a los importantes depósitos minerales presentes en la zona. Las investigaciones arqueológicas realizadas en los últimos años permitieron reconstruir una extensa historia de producción minera y metalúrgica que se remonta a más de mil años atrás.

Los estudios identificaron distintas etapas de explotación de minerales y producción de metales, demostrando que las comunidades andinas desarrollaron tecnologías propias para extraer, procesar y transformar recursos minerales mucho antes de la llegada de los españoles.

Las antiguas minas de Cobres
Las antiguas minas de Cobres

Las antiguas minas que aún cuentan su historia

El recorrido permite conocer cómo eran las explotaciones mineras de diferentes épocas. Según la información exhibida, en tiempos prehispánicos los habitantes de la región trabajaban afloramientos superficiales mediante pequeñas excavaciones, zanjas y trincheras.

Posteriormente, durante la época colonial, muchas de esas labores fueron ampliadas y profundizadas incorporando galerías, socavones y nuevas técnicas de extracción. Las evidencias muestran cómo distintas generaciones aprovecharon los mismos yacimientos, adaptando los métodos de trabajo a las herramientas disponibles en cada período.

Lo más llamativo es que gran parte de esas antiguas explotaciones todavía pueden identificarse en el paisaje de Cobres.

Maray, preparando los minerales para su transformación en metal
Maray, preparando los minerales para su transformación en metal

El "maray", la máquina minera de piedra de los Andes

Entre las piezas más interesantes del museo aparece el maray, también conocido como quimbalete, un ingenioso sistema utilizado para triturar minerales.

Se trata de una tecnología andina basada en el movimiento de una gran piedra que, mediante un efecto de balanceo, permitía moler el mineral hasta obtener el tamaño adecuado para su posterior procesamiento.

El sistema fue ampliamente utilizado durante siglos para preparar minerales de cobre, plata y otros metales antes de los procesos de fundición.

Aunque hoy pueda parecer rudimentario, el maray representa uno de los desarrollos tecnológicos más importantes de la metalurgia andina y constituye una muestra del conocimiento que poseían las comunidades puneñas sobre el tratamiento de minerales.

Los hornos vientos de Cobres
Los hornos vientos de Cobres

Los sorprendentes hornos de viento de la Puna

Quizás uno de los aspectos más fascinantes del museo es la explicación de los antiguos hornos metalúrgicos utilizados para producir metales.

Las investigaciones realizadas en Cobres permitieron identificar distintos tipos de estructuras de fundición, entre ellas los llamados hornos de viento andinos, construidos estratégicamente para aprovechar las fuertes corrientes de aire características de la Puna.

Estos sistemas permitían alcanzar las altas temperaturas necesarias para transformar minerales en metal utilizando recursos disponibles en el entorno y una comprensión extraordinaria de las condiciones naturales del territorio.

Los restos encontrados por los arqueólogos muestran que Cobres fue uno de los centros metalúrgicos más importantes de la región durante épocas prehispánicas.

Un puente entre el pasado y el presente minero

Recorrer este museo es comprender que la minería forma parte de la identidad de la Puna mucho antes de la llegada de las inversiones modernas.

Mientras hoy la región se prepara para producir los minerales que demanda la transición energética mundial, Cobres recuerda que la relación entre los habitantes de los Andes y los recursos minerales tiene raíces profundas, construidas a lo largo de siglos de conocimiento, trabajo e innovación.

Para quienes recorren la Ruta Nacional 51 camino a la Puna salteña, este pequeño museo representa una parada obligada. No solo por su valor histórico, sino porque permite descubrir que la historia minera de Salta comenzó mucho antes del litio y que gran parte de ese legado todavía permanece vivo entre los cerros de Cobres.

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