Una pyme salteña logró crecer apostando por la innovación, el trabajo local y la resiliencia

María Sol Ponce repasó la historia de la empresa, los desafíos de fabricar indumentaria técnica para minería y la importancia de sostener el empleo y la producción local frente al avance de las importaciones.
Salta03/06/2026Salta MiningSalta Mining
María Sol Ponce, en el estudio de Salta Mining.
María Sol Ponce, en el estudio de Salta Mining.

La expansión de la minería en el norte argentino está impulsando el crecimiento de una amplia red de proveedores locales que buscan responder a las crecientes exigencias de la industria. Entre ellos se encuentra Rupont, una empresa textil salteña que logró posicionarse como fabricante de indumentaria técnica para minería, energía solar y fuerzas de seguridad, apostando a la innovación y al desarrollo regional.

La historia de la firma fue repasada por María Sol Ponce, socia de la empresa, durante una entrevista realizada en el stream de Salta Mining, donde compartió el recorrido de un emprendimiento que comenzó hace trece años en un pequeño taller dedicado a la confección de uniformes policiales y que hoy abastece a algunas de las principales compañías que operan en la región.

La entrevista completa puede verse en el canal de YouTube de Salta Mining.

Los primeros años estuvieron marcados por el aprendizaje constante y la necesidad de adaptarse a un mercado cambiante. Sin grandes estructuras ni herramientas de difusión, la empresa fue creciendo de manera gradual hasta que encontró una oportunidad de expansión en el desarrollo de indumentaria técnica.

Uno de los momentos más desafiantes llegó durante la pandemia de 2020. Mientras gran parte de la actividad económica se paralizaba, Rupont decidió reinventarse mediante la fabricación de barbijos antibacterianos reutilizables destinados a distintos sectores productivos, entre ellos la minería. La iniciativa permitió sostener la actividad y abrió la puerta a nuevos desarrollos vinculados a la ropa técnica especializada.

Con el crecimiento de la actividad minera en el NOA, la empresa comenzó a recibir pedidos cada vez más complejos. Esto la llevó a incorporar nuevos materiales, mejorar sus procesos productivos y establecer vínculos directos con proveedores especializados para acceder a telas y componentes capaces de soportar condiciones operativas extremas.

El producto que mejor representa esa evolución es la denominada "campera puna", diseñada específicamente para responder a las exigencias climáticas de los proyectos mineros de altura. A lo largo de los años, la prenda fue incorporando mejoras en diseño, resistencia, gramaje y tecnologías antibacterianas, con el objetivo de garantizar durabilidad y confort en ambientes de trabajo severos.

Para lograrlo, la empresa implementó rigurosos controles de calidad y ensayos de lavado y secado inspirados en estándares utilizados por reconocidas marcas internacionales de indumentaria deportiva. El objetivo es asegurar que las prendas mantengan sus propiedades incluso después de múltiples ciclos de uso industrial.

Sin embargo, el escenario actual también plantea nuevos desafíos. La apertura de importaciones genera una creciente competencia para los fabricantes nacionales, especialmente en segmentos donde el precio suele ser un factor determinante. Frente a esa situación, Rupont apuesta a diferenciarse mediante la personalización, la atención posventa y la capacidad de responder rápidamente ante cualquier necesidad de sus clientes.

Según explicó Ponce, uno de los principales valores de la producción local radica en la cercanía y la posibilidad de adaptar cada producto a los requerimientos específicos de las empresas. Una ventaja difícil de replicar por proveedores extranjeros que operan a miles de kilómetros de distancia.

La sostenibilidad constituye otro de los ejes estratégicos de la compañía. Actualmente trabaja en proyectos destinados a reducir el desperdicio textil y reutilizar materiales sobrantes de los procesos de confección, buscando disminuir el impacto ambiental de la actividad.

Con una fuerte presencia en el sector minero, la firma también avanzó en una estrategia de diversificación que incluye indumentaria para fuerzas de seguridad, líneas propias de productos y distribución escolar. El objetivo es reducir la dependencia de un único sector económico y garantizar estabilidad laboral para sus trabajadores.

La experiencia de Rupont refleja el desafío que enfrentan muchas pymes salteñas: mantenerse competitivas en un contexto complejo sin resignar calidad, empleo ni arraigo local. Un camino que, según sostiene su dirigencia, requiere innovación permanente, compromiso con la producción regional y una visión de largo plazo capaz de transformar cada crisis en una oportunidad de crecimiento.

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