Compre local: las provincias mineras reclaman mayor participación para sus proveedores

Cámaras de Salta, Jujuy, Catamarca, San Juan y Santa Cruz defendieron la contratación de empresas y trabajadores locales. Plantean combinar competitividad, asociativismo y subcontratación para fortalecer las cadenas de proveedores mineros.
Salta29/09/2026Salta MiningSalta Mining
Federico Russo, presidente de la CAPEMISA busca la reelección.
Federico Russo, presidente de CAPEMISA.

El debate por la contratación de proveedores en la minería argentina volvió a poner en primer plano la relación entre las grandes inversiones y las economías de las provincias productoras. Cámaras empresarias de Salta, Jujuy, Catamarca, San Juan y Santa Cruz coincidieron en la necesidad de fortalecer la participación de compañías y trabajadores radicados en los territorios donde se desarrollan los proyectos.

El planteo aparece en medio de la discusión nacional sobre los mecanismos de contratación local y la necesidad de articular proveedores provinciales con empresas de alcance nacional. Mientras desde Nación se cuestionaron determinadas herramientas utilizadas por las provincias y desde CAPMIN se propuso integrar a proveedores locales y nacionales dentro de una misma cadena de valor, las cámaras provinciales advierten que el crecimiento de la minería debe traducirse también en desarrollo productivo en las comunidades donde se extraen los recursos.

La discusión, según plantean desde el sector, no pasa por establecer barreras que impidan la participación de empresas de otras jurisdicciones. El desafío consiste en combinar competitividad con mecanismos que permitan a las PyMEs locales ampliar su capacidad, incorporar tecnología, acceder a financiamiento y alcanzar los estándares que exige la industria minera.

Russo: el desarrollo local como parte de la licencia social

En Salta, Federico Russo, presidente de CAPEMISA, plantea que la participación de proveedores y trabajadores locales debe formar parte de la planificación de los proyectos mineros, tanto por su impacto económico como por su incidencia en la relación de las compañías con las comunidades.

En este marco, el desarrollo de proveedores provinciales aparece como un componente relevante para consolidar la licencia social de la actividad, al permitir que parte de los beneficios vinculados a las inversiones permanezca en los territorios donde se desarrollan los proyectos.

A la vez, Russo propone fortalecer el asociativismo como una alternativa para ampliar la participación de las PyMEs locales en contratos de mayor escala. Las empresas que no cuentan individualmente con capacidad financiera, tecnológica o de equipamiento suficiente pueden recurrir a UTE u otros mecanismos de asociación con compañías de mayor estructura.

El objetivo es que la participación de empresas nacionales o de otras provincias no se traduzca en el desplazamiento de los proveedores locales, sino en oportunidades concretas de integración, transferencia de conocimientos, incorporación de experiencia y desarrollo de nuevas capacidades empresariales en las provincias mineras.

Subcontratación: otra vía para incorporar PyMEs provinciales

CAPEMISA también impulsa una mayor utilización de esquemas de subcontratación. Los grandes contratos suelen ser adjudicados a compañías con capacidad financiera y operativa suficiente para afrontar proyectos de elevada escala, pero una parte de las tareas puede ser ejecutada por empresas locales especializadas en determinados servicios.

La propuesta fue planteada por Russo en la Mesa del Litio, junto con la necesidad de que los proveedores puedan conocer con anticipación las necesidades de las compañías mineras.

La previsibilidad de la demanda y los contratos de mayor duración son considerados elementos fundamentales para que las PyMEs puedan invertir, capacitar trabajadores, incorporar equipamiento y mejorar sus niveles de competitividad.

El RIGI y la discusión sobre qué se entiende por proveedor local

La discusión adquiere una dimensión adicional a partir del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Su reglamentación contempla un Plan de Desarrollo de Proveedores Locales y fija un piso del 20% de contratación para bienes y obras, sujeto a la disponibilidad y a las condiciones del mercado.

Dentro del régimen, la categoría de proveedor local alcanza a las empresas argentinas con independencia de la provincia en la que tengan radicado su domicilio.

El punto de debate para las provincias productoras pasa entonces por cómo compatibilizar ese esquema nacional con las políticas provinciales destinadas a promover empresas radicadas en los territorios donde se ejecutan los proyectos.

La articulación puede adoptar diferentes formatos: contratación directa, asociaciones entre compañías, UTE o subcontratación. En todos los casos, el objetivo planteado desde las cámaras provinciales es que la participación de grandes empresas nacionales no termine desplazando las capacidades productivas que ya existen en las comunidades mineras.

Jujuy, Catamarca y otras provincias también plantean el mismo desafío

La posición no se limita a Salta. En Jujuy, Javier Grenni, presidente de CASEMI, expresó una postura similar al defender la participación de las empresas y trabajadores de la provincia.

Grenni sostuvo que los recursos pertenecen a las provincias y afirmó que la cámara estará “del lado de las empresas de la provincia y de la mano de obra local”.

En Catamarca, mientras tanto, los proveedores reclaman mayores herramientas para incrementar la participación de firmas locales frente al crecimiento proyectado de las actividades vinculadas al litio y al cobre.

FAPROMIN también manifestó cuestionamientos a declaraciones del secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, y vinculó la participación de trabajadores y proveedores provinciales con el impacto económico de la minería y con la construcción de la licencia social.

Competitividad y compre local: una combinación posible

Las empresas mineras necesitan proveedores capaces de responder a exigencias estrictas en materia de calidad, seguridad, eficiencia, costos y capacidad financiera. Ese requisito es determinante para el funcionamiento de los proyectos y constituye uno de los principales argumentos de quienes plantean la necesidad de mantener una cadena de proveedores competitiva.

Pero desde las provincias productoras remarcan que la competitividad no es una condición estática: también puede desarrollarse mediante capacitación, financiamiento, incorporación tecnológica, previsibilidad y experiencia.

En ese sentido, compre local, competitividad y asociativismo pueden funcionar de manera complementaria. Las compañías nacionales pueden aportar escala, tecnología y capacidad financiera, mientras que los proveedores provinciales pueden sumar conocimiento territorial, empleo y una estructura empresarial que permanece vinculada a las comunidades.

El desafío para las provincias mineras será, en definitiva, transformar el crecimiento de los proyectos en una oportunidad de desarrollo empresarial. La incorporación de proveedores nacionales a la cadena minera no necesariamente debería significar una menor participación provincial, sino una posibilidad para que las empresas nacidas en Salta, Jujuy, Catamarca y otras jurisdicciones productoras alcancen la escala necesaria para competir en nuevos proyectos dentro y fuera del país.

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