Gualcamayo: de una mina en cierre a un proyecto de oro con horizonte hasta 2055

Minas Argentinas avanza con una inversión de USD 665 millones en Carbonatos Profundos y prepara nuevas campañas de exploración sobre un distrito de casi 40.000 hectáreas.
San Juan22/09/2026Salta MiningSalta Mining

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La operación aurífera de Jáchal dejó atrás el escenario de cierre que enfrentaba hace tres años y ahora avanza hacia el desarrollo de una nueva mina subterránea. Minas Argentinas, controlada por AISA Group, obtuvo la aprobación de Carbonatos Profundos bajo el RIGI, con una inversión prevista de USD 665 millones, mientras prepara nuevas campañas para ampliar los recursos del distrito.

Cuando AISA Group tomó el control de Minas Argentinas, en septiembre de 2023, Gualcamayo transitaba una etapa decisiva de su historia. La mina de oro ubicada en la precordillera sanjuanina llevaba 15 años de producción comercial, había superado los tres millones de onzas extraídas y contaba con un plan de cierre presentado ante las autoridades provinciales.

El escenario cambió a partir de la adquisición realizada por el holding de origen familiar fundado por el empresario español Juan José Retamero. La nueva conducción optó por revisar el potencial de la operación y buscar alternativas para extender su actividad a partir de la infraestructura disponible y de los recursos geológicos del área.

“Donde otros veían final de ciclo, vimos infraestructura instalada, permisos y licencias. Vimos caminos, energía, campamento, equipos, conocimiento minero, producción y un distrito que todavía no había sido entendido en toda su escala”, explica Retamero.

Tres años después, Gualcamayo continúa produciendo oro y plata y tiene en marcha un proyecto que apunta a transformar nuevamente la escala de la operación.

La primera decisión: cambiar el modelo operativo

El punto de partida de la nueva etapa fue una revisión integral de la operación existente. El análisis económico realizado por la compañía determinó que el mineral remanente en los rajos y en la explotación subterránea no presentaba condiciones suficientes para justificar su extracción.

En abril de 2024, la empresa tomó la decisión de detener el minado, la trituración y el transporte de material hacia la pila. La estructura operativa fue reducida y la estrategia pasó a centrarse en la recuperación del oro contenido en el mineral que ya había sido extraído y acumulado en el valle de lixiviación.

Para mejorar ese proceso, la compañía reconstruyó la pila, rediseñó el sistema de riego y aumentó la capacidad de circulación de solución por hora. También introdujo modificaciones metalúrgicas orientadas a elevar los niveles de recuperación.

De esta manera, Gualcamayo dejó de depender de la extracción de mineral fresco para sostener la producción, aprovechando el material que ya se encontraba disponible.

Mejores resultados y una nueva etapa de inversión

Los cambios comenzaron a reflejarse en los indicadores de 2025. Sin incorporar mineral nuevo al proceso, la operación produjo 43.700 onzas equivalentes de oro, mientras que el costo por onza vendida se redujo de aproximadamente USD 2.400 en 2023 a unos USD 1.150.

A este proceso se sumó el incremento del precio internacional del oro, que contribuyó a mejorar los resultados económicos de la operación.

“El precio del oro ayuda a dimensionar el valor, pero no crea una mina. La macro argentina mejora el contexto, pero no certifica recursos, no ordena una operación, no sostiene empleo, no resuelve desafíos técnicos”, sostiene Retamero.

Los datos presentados ante la Comisión Nacional de Valores muestran además un cambio significativo en el desempeño económico: el resultado pasó de un escenario negativo en 2023 a USD 116 millones antes de impuestos en 2025.

Durante el mismo período, la inversión anual se multiplicó por diez y alcanzó aproximadamente USD 60 millones.

El impacto sobre Jáchal

La continuidad de Gualcamayo también tuvo efectos sobre la infraestructura y la actividad económica de Jáchal. Durante 2025, el Fondo Fiduciario de Gualcamayo permitió avanzar con diferentes obras, entre ellas la red de agua potable de San Roque, la impermeabilización del Canal del Norte, la reconstrucción de seis puentes de agua y un pozo destinado a reforzar la planta potabilizadora de Villa Mercedes.

En paralelo, Minas Argentinas impulsó rondas de negocios destinadas a conectar contratistas y proveedores sanjuaninos con la actividad minera, además de programas de articulación con universidades, escuelas técnicas, estudiantes y docentes.

Carbonatos Profundos, el nuevo capítulo de Gualcamayo

La estrategia de largo plazo tiene como principal protagonista a Carbonatos Profundos (DCP), un cuerpo mineralizado localizado debajo de sectores que históricamente fueron explotados.

El proyecto fue definido a partir de más de 80.000 metros de perforaciones diamantinas y de la recategorización de recursos conforme a los estándares internacionales NI 43-101 y JORC.

Los estudios realizados permitieron identificar más de 4,8 millones de onzas de recursos en DCP, mientras que el conjunto del distrito supera las siete millones de onzas de recursos. Las reservas probadas y probables certificadas alcanzan el equivalente a 3,36 millones de onzas.

A comienzos de 2026, Carbonatos Profundos fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El proyecto contempla una inversión de USD 665 millones y una nueva mina subterránea, acompañada por una planta de oxidación a presión.

De acuerdo con las proyecciones de Minas Argentinas, el emprendimiento podría generar exportaciones por USD 26.500 millones entre 2030 y 2055.

Los estudios de prefactibilidad se encuentran actualmente en desarrollo. La tecnología prevista para el procesamiento, en caso de concretarse el proyecto en los términos planteados, no tendría antecedentes en Sudamérica.

Más empleo para la construcción de la nueva mina

La etapa de construcción implicará una demanda laboral significativa. La empresa estima que serán necesarios entre 1.000 y 1.500 trabajadores durante ese período.

Con los recursos actualmente identificados, sin contabilizar futuros descubrimientos, la compañía proyecta una producción aproximada de 166.000 onzas anuales durante al menos 17 años.

La preparación de la infraestructura ya comenzó. En agosto se pusieron en marcha obras por más de USD 15 millones destinadas a ampliar la planta existente, los almacenes de reactivos y los campamentos.

Una empresa sanjuanina quedó a cargo de los principales trabajos civiles y sumó 230 trabajadores. Con esas incorporaciones, alrededor de 1.000 personas quedaron vinculadas directa o indirectamente con la actividad de Gualcamayo.

“Vamos por un nuevo Gualcamayo. No se trata solamente de extender la vida de la operación que conocemos, sino de construir una nueva mina, con otra escala, nueva tecnología y un horizonte de largo plazo”, dice Gabriel Corvo, CEO de Minas Argentinas.

El desafío ambiental y la participación local

La expansión prevista también incorpora nuevos requerimientos en materia ambiental, social y energética. Minas Argentinas señala que desarrolla sus operaciones bajo estándares como ISO 14001, ISO 45001 e ISO 26000, además de mantener sistemas de monitoreo de aguas superficiales y subterráneas y mecanismos de participación comunitaria.

La compañía informa que el 96% de los trabajadores de Gualcamayo son sanjuaninos, mientras que más del 69% de los bienes y servicios contratados provienen de empresas de la provincia.

La construcción de Carbonatos Profundos podría ampliar esa demanda y abrir nuevas oportunidades para proveedores, contratistas y trabajadores locales.

Explorar más allá de los recursos conocidos

La estrategia de AISA Group no se limita al desarrollo de Carbonatos Profundos. La compañía pretende avanzar sobre otras áreas del distrito para determinar cuánto más potencial geológico existe en la extensa propiedad.

Los 7,1 millones de onzas de recursos y las 4,9 millones de onzas de reservas certificadas identificadas hasta el momento corresponden a trabajos realizados sobre apenas el 4% de una superficie cercana a las 40.000 hectáreas.

“Estamos pensando Gualcamayo como un distrito, no solamente como una mina. Todo lo que conocemos hasta hoy proviene de haber explorado en profundidad una porción muy pequeña de la propiedad”, explica Nicolás Bareta, Head of Mining de AISA Group.

En ese marco aparece el Programa G50, una iniciativa que contempla USD 1.500 millones de inversiones y que la compañía analiza presentar como un segundo proyecto dentro del RIGI.

Retamero expuso los lineamientos del programa en junio, durante un encuentro con empresarios españoles realizado en Madrid. La primera fase contempla la evaluación de recursos remanentes durante un período estimado de entre 24 y 36 meses, mientras continúan las tareas exploratorias en sectores con potencial para oro y metales industriales.

“El equipo de geólogos ya tiene identificadas zonas de máximo potencial que superan los 15 kilómetros cuadrados, donde se cruzan grandes anomalías geofísicas con valores de superficie extraordinarios”, afirma Retamero.

Una estrategia de diversificación para AISA Group

La evolución de Gualcamayo forma parte de una estrategia de expansión más amplia de AISA Group en Argentina. El holding, que comenzó sus actividades en el comercio internacional de alimentos, amplió posteriormente su presencia hacia minería, energía, pesca, agroindustria y real estate.

Actualmente, el grupo registra una facturación anual cercana a USD 193 millones, genera más de 2.000 empleos directos y proyecta inversiones superiores a USD 380 millones para el período 2026-2030.

En el sector pesquero, la adquisición de Cabo Vírgenes en Chubut durante 2025 marcó el ingreso del grupo a esa industria. La compañía amplió posteriormente su estructura con cinco barcos, una segunda planta de procesamiento en Puerto Madryn perteneciente a Sea Fresh y una planta de distribución en Palencia, España.

Para este año, AISA proyecta exportar 14.000 toneladas de langostino patagónico por aproximadamente USD 120 millones, con destinos en más de 40 países.

En San Luis, el grupo también avanza con el parque solar Calicanto, una instalación de 50 MWp y USD 36,9 millones de inversión, cuya inauguración está prevista para diciembre. Su capacidad de generación equivale al consumo de unos 80.000 hogares.

En San Juan, además, adquirió el predio de la ex bodega Cinzano, donde proyecta un desarrollo inmobiliario con oficinas, locales comerciales y viviendas premium. Parte del espacio ya remodelado funciona como sede de AISA Group y Minas Argentinas.

De una operación en cierre a un distrito en expansión

La transformación de Gualcamayo en estos tres años se resume en un cambio de perspectiva sobre el potencial del área.

“Hace tres años compramos una mina que tenía presentado su plan de cierre. No vinimos a administrar ese cierre: vinimos porque estábamos convencidos de que Gualcamayo tenía mucho más para dar. Hoy decidimos construir una nueva mina, explorar un distrito de casi 40.000 hectáreas e invertir pensando en las próximas décadas. Todavía queda muchísimo por hacer, pero tres años después Gualcamayo ya no discute cuándo termina. Discute hasta dónde puede crecer”, sintetiza Juan José Retamero.

Sobre AISA Group

AISA Group es un grupo empresarial de origen familiar que desarrolla actividades bajo una estrategia de largo plazo basada en la inversión y la reinversión de recursos. Con presencia en Europa, Asia, Estados Unidos, Canadá y Argentina, participa en sectores como energía, minería, pesca, agroindustria y real estate.

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