El hallazgo de cuatro lingotes en Caleta Olivia reabre interrogantes sobre el robo a una minera

Las piezas estaban escondidas en el depósito de agua de un inodoro fuera de uso. Los investigadores analizan su composición y procedencia para establecer si podrían estar relacionadas con el robo de barras de doré en Patagonia Gold.
Argentina12/10/2026Salta MiningSalta Mining

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La Prefectura Naval Argentina incautó preventivamente 2,576 kilos de metal precioso ocultos en un baño durante dos allanamientos en Santa Cruz. Los investigadores buscan establecer su procedencia y determinar si existe alguna conexión con el asalto ocurrido en abril de 2023 en el proyecto Cap-Oeste.

Un procedimiento realizado en Caleta Olivia volvió a poner en escena uno de los robos más relevantes registrados en el sector minero de Santa Cruz. Durante una serie de allanamientos, efectivos de la Prefectura Naval Argentina encontraron cuatro lingotes de presunto oro, con un peso conjunto de 2,576 kilogramos, escondidos en el depósito de agua de un inodoro en desuso, empotrado en la pared de un baño.

El descubrimiento se produjo mientras se desarrollaban medidas judiciales relacionadas con otra investigación. Una vez informado del hallazgo, el magistrado a cargo dispuso el secuestro preventivo de las piezas, ante la posibilidad de que pudieran aportar información a un expediente distinto, actualmente en etapa de instrucción.

Junto con el metal, los agentes retiraron otros elementos que podrían resultar relevantes para el avance de las actuaciones. Ahora, el foco está puesto en establecer la composición del material, reconstruir su recorrido y determinar su posible vínculo con hechos delictivos anteriores.

Aunque la hipótesis de una conexión con el robo a Patagonia Gold comenzó a ser examinada, hasta el momento no existe una confirmación oficial que permita atribuir los lingotes al asalto ocurrido en 2023.

El antecedente que vuelve a quedar bajo análisis

La investigación remite al 17 de abril de 2023, cuando delincuentes ingresaron a una bóveda del proyecto minero Cap-Oeste, ubicado en el sector de La Bajada, dentro del departamento Río Chico, en Santa Cruz.

En aquella oportunidad, los autores sustrajeron barras de doré, un material obtenido durante el procesamiento del mineral que contiene principalmente oro y plata. Según la información difundida entonces por la compañía, el cargamento robado representaba aproximadamente 500 onzas de oro.

Tras el asalto, Patagonia Gold ofreció una recompensa con el objetivo de recuperar 15 barras de mineral. El caso dejó abierta la incógnita sobre el destino de los metales sustraídos, una cuestión que vuelve a cobrar relevancia a partir del reciente procedimiento en Caleta Olivia.

Sin embargo, el tiempo transcurrido entre ambos episodios y la ausencia de una identificación concluyente obligan a los investigadores a avanzar con cautela antes de establecer cualquier relación entre las piezas recuperadas y el material desaparecido de la operación minera.

La inscripción de los lingotes, bajo la lupa

Uno de los aspectos que concentra la atención de los investigadores es el grabado que presentan las cuatro piezas: “CERRO-BEND ALLOY”.

De acuerdo con los datos incorporados a la pesquisa, esta identificación aparece asociada a materiales empleados por talleres, compañías de mantenimiento industrial, contratistas mineros y prestadores de servicios vinculados con la radioprotección o la medicina nuclear en la provincia.

No obstante, una de las primeras evaluaciones también contempla la posibilidad de que se trate de oro refinado destinado a la fabricación de joyas. En ese contexto, se analiza una hipótesis relacionada con la eventual comercialización o exportación de metales preciosos bajo una identificación diferente de su naturaleza real, lo que podría dificultar su detección en los controles fiscales y aduaneros.

Por ahora, esa posibilidad no pasa de ser una línea de investigación. La inscripción grabada en las piezas no demuestra, por sí misma, que se trate de lingotes pertenecientes a Patagonia Gold ni que su origen sea el robo de Cap-Oeste.

Para avanzar en esa determinación, serán necesarios estudios técnicos que permitan identificar con precisión la composición del metal y aportar elementos sobre su procedencia.

Un operativo en el marco de otra causa judicial

El hallazgo se produjo durante una investigación principal por la desaparición de un hombre en Caleta Olivia, denunciada en diciembre de 2025. En ese contexto, la Prefectura llevó adelante dos allanamientos en los que secuestró distintos elementos para su análisis.

Entre los objetos incautados figuran teléfonos celulares, un vehículo, un equipo de grabación de cámaras de seguridad y vainas servidas, además de los cuatro lingotes que quedaron a disposición de la Justicia.

La incorporación de estas piezas a una investigación diferente dependerá de los resultados de las pericias y de las decisiones que adopte el magistrado interviniente.

La prioridad será determinar si el metal tiene un origen identificable y si existen pruebas materiales que permitan relacionarlo con el asalto de 2023. Hasta que se completen esos estudios, el eventual nexo con Patagonia Gold seguirá siendo una hipótesis, sin que el hallazgo permita establecer por ahora una vinculación concluyente entre ambos casos.

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