Taca Taca: el Senado analizó el impacto económico, laboral y productivo del megaproyecto de cobre en Salta

First Quantum Minerals presentó ante senadores los principales alcances de uno de los mayores proyectos cupríferos del país. La iniciativa prevé exportaciones anuales por US$ 3.000 millones y miles de puestos de trabajo durante su construcción y operación.
Salta30/10/2026Salta MiningSalta Mining

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La iniciativa de First Quantum Minerals contempla una inversión de US$ 5.250 millones, una vida útil estimada en 35 años y la generación de hasta 6.000 puestos de trabajo entre construcción y operación. Durante una reunión ampliada de la Comisión de Minería del Senado, representantes de la compañía detallaron el alcance de la futura explotación, las obras de infraestructura necesarias y las oportunidades para empresas y trabajadores salteños. El proyecto se encamina hacia una instancia clave: la audiencia pública ambiental prevista para el 12 de noviembre en Tolar Grande.

El desarrollo de Taca Taca volvió a ocupar un lugar central en la agenda minera provincial. En un encuentro entre legisladores y autoridades de First Quantum Minerals, se analizaron las dimensiones económicas de uno de los emprendimientos cupríferos más importantes del país y, especialmente, su potencial para transformar la estructura productiva de Salta mediante la generación de empleo, el crecimiento de proveedores regionales y el fortalecimiento de las comunidades de la Puna.

La reunión fue encabezada por el presidente de la Comisión de Minería, Gonzalo Caro Dávalos, y contó con la presencia de los senadores Mashur Lapad, Esteban D’Andrea, Carlos Guitián, Juan Cruz Curá, Roque Cornejo, Gonzalo Guaymas, Daniel Moreno, Dani Nolasco y Diego Cari.

En representación de First Quantum Minerals participaron el gerente general, Luis Sansot; el gerente de Administración y Finanzas, Germán Pérez; la gerente de Permisos y Tierras, Sueli Tang; el gerente de Hidrogeología, John Fortuna; la gerente de Ambiente, Carolina Carmona; la gerente de Recursos Humanos, Laura Cedeño, y la especialista en Comunicación, Paula Barbarán.

Una inversión que puede modificar la matriz exportadora provincial

Durante la presentación, los directivos dimensionaron el alcance económico de Taca Taca, ubicado en el departamento Los Andes, en jurisdicción de Tolar Grande. El emprendimiento demandará una inversión estimada en US$ 5.250 millones y tendrá un horizonte productivo de aproximadamente 35 años.

De acuerdo con las proyecciones expuestas por Germán Pérez, la operación alcanzaría una producción promedio anual de 291.000 toneladas de cobre y 133.000 onzas de oro como producto asociado. Este volumen permitiría generar exportaciones cercanas a los US$ 3.000 millones por año.

El movimiento económico también tendría impacto sobre el entramado empresarial: la compañía calcula compras operativas por unos US$ 900 millones anuales y una contribución tributaria acumulada de US$ 12.000 millones durante toda la vida útil de la explotación.

La magnitud de estas cifras posiciona a Taca Taca como una iniciativa capaz de triplicar las exportaciones de Salta y ampliar significativamente la participación de la minería en la economía provincial.

Los representantes de la operadora también vincularon las perspectivas del proyecto con el escenario internacional del cobre. Según los datos compartidos, el mercado mundial de minerales registra un volumen anual de US$ 188.000 millones para el hierro, US$ 160.000 millones para el cobre, US$ 129.000 millones para el oro y US$ 18.000 millones para el litio.

A este contexto se suma la expectativa de un faltante estructural de cobre en el mercado internacional, calculado en 5,8 millones de toneladas para 2035 y hasta 18 millones hacia 2050. Frente a ese escenario, Argentina tendría posibilidades de alcanzar una producción de 1,2 millones de toneladas anuales en 2035, a partir de la puesta en marcha de distintos emprendimientos distribuidos en el territorio nacional.

El desafío de convertir la inversión en trabajo salteño

Uno de los puntos de mayor interés para los legisladores fue la capacidad del proyecto para generar oportunidades laborales y consolidar una cadena de proveedores con participación provincial.

Las estimaciones empresariales indican que durante la construcción se necesitarán alrededor de 4.000 trabajadores, mientras que la etapa productiva requerirá otros 2.000 empleos directos. La demanda incluirá perfiles técnicos, operativos y profesionales, además de servicios especializados vinculados con las distintas actividades mineras.

La compañía expuso también sus iniciativas de vinculación con las poblaciones de la Puna, los programas de formación laboral y los acuerdos con instituciones educativas para desarrollar capacidades acordes con las necesidades de la futura operación.

En materia comercial, se planteó la importancia de ampliar la participación de empresas salteñas en las contrataciones y compras del emprendimiento. El objetivo es que el impacto económico no quede limitado a la explotación del recurso, sino que alcance a las pymes, trabajadores y prestadores de servicios de toda la provincia.

Noviembre, una fecha clave para avanzar con los permisos

En el plano institucional y ambiental, la empresa confirmó que la audiencia pública participativa se realizará el 12 de noviembre, a las 15, en Tolar Grande.

La convocatoria representa una instancia fundamental dentro del procedimiento de evaluación ambiental, ya que permitirá a los habitantes de la zona conocer los alcances técnicos de la iniciativa, plantear inquietudes y presentar observaciones antes de que se avance hacia la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

Una vez cumplidas las etapas correspondientes, el cronograma contempla continuar con las gestiones para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La planificación presentada prevé iniciar las licitaciones de obras tempranas durante 2027 y, posteriormente, desarrollar una fase constructiva estimada en cuatro años.

Agua, energía y ferrocarril: las obras que necesita Taca Taca

La puesta en marcha de un emprendimiento de estas dimensiones requiere una infraestructura que excede los límites del yacimiento. Por eso, buena parte de la exposición estuvo dedicada a los recursos hídricos, el abastecimiento energético y las conexiones logísticas necesarias para sostener la producción.

En relación con el agua, John Fortuna explicó que el proyecto no recurrirá a fuentes de agua dulce destinadas al consumo de la población ni a las actividades agropecuarias. El esquema operativo contempla utilizar agua subterránea de uso industrial, procedente de cuatro de las 15 cuencas identificadas en el Salar de Arizaro.

En materia energética, se planteó la necesidad de construir una línea de transmisión de 345 kilovoltios, con una capacidad equivalente a la mitad del consumo eléctrico de la ciudad de Salta. A esto se sumaría el tendido de fibra óptica, una infraestructura que permitiría mejorar las comunicaciones y la conectividad en una región con importantes desafíos de integración territorial.

Otro componente estratégico es la recuperación del Ramal C-14 del ferrocarril, con un trazado operativo desde Taca Taca hasta el paso internacional de Socompa. La conexión permitiría vincular la producción minera con los puertos chilenos y fortalecer la salida de minerales hacia los mercados internacionales.

La integración ferroviaria, energética y digital proyectada podría convertir al emprendimiento en una pieza relevante del Corredor Bioceánico de Capricornio, con beneficios logísticos que podrían extenderse a otras actividades económicas de la región.

Los senadores pusieron el foco en el compre local y el desarrollo de las comunidades

La instancia de preguntas permitió profundizar en cuestiones relacionadas con la industrialización del cobre, la política de contratación de proveedores, las oportunidades de empleo para los distintos departamentos y el esquema tributario de la actividad.

El senador Roque Cornejo consultó sobre las posibilidades de avanzar en procesos de agregado de valor dentro de la provincia y sobre las tasas aplicadas a la exploración minera. Desde la empresa explicaron que la refinación del cobre requiere inversiones tecnológicas y energéticas de gran escala, debido a la complejidad de los procesos necesarios para elevar la concentración del mineral desde el 0,4% hasta el 25%.

También defendieron la importancia de sostener los incentivos a la exploración, considerando los elevados riesgos económicos y los largos plazos que caracterizan a esta actividad. En ese contexto, hicieron referencia al reciente hallazgo geológico vinculado con el proyecto Vendaval.

Por su parte, el senador Daniel Moreno remarcó que las oportunidades de empleo deben alcanzar a trabajadores desocupados de todos los departamentos salteños, evitando que los beneficios laborales se concentren exclusivamente en las localidades cercanas al emprendimiento.

El senador Carlos Guitián hizo hincapié en la dimensión social del desarrollo minero y en la posibilidad de recuperar el arraigo en las comunidades de la Puna. Señaló que algunas familias que anteriormente debieron abandonar Tolar Grande hoy evalúan regresar ante las expectativas de acceder a un empleo formal y reconstruir sus proyectos de vida en la localidad.

En esa línea, sostuvo que la puesta en marcha de Taca Taca debe representar una oportunidad concreta para revertir la falta de empleo en la región.

Respaldo institucional con eje en el impacto social

Al cierre del encuentro, el presidente de la Comisión de Minería, Gonzalo Caro Dávalos, puso en valor el diálogo sostenido entre el Senado y las empresas operadoras, destacando la importancia de generar espacios de intercambio que permitan conocer las características de cada inversión y acercar las expectativas empresariales a las demandas de la sociedad.

El legislador subrayó que Taca Taca representa una oportunidad de carácter histórico para Salta, tanto por su escala económica como por su capacidad de diversificar la matriz productiva y multiplicar los ingresos provenientes de las exportaciones.

En tanto, Mashur Lapad destacó el acompañamiento institucional de la Cámara Alta al desarrollo de la actividad minera y planteó que la dimensión de las inversiones debe evaluarse también por sus resultados sociales.

En ese sentido, remarcó que el verdadero valor del crecimiento minero estará determinado por su capacidad para generar empleo genuino, fortalecer las economías locales, promover el arraigo y mejorar las condiciones de vida de las familias salteñas.

Con una inversión multimillonaria, proyecciones de producción a largo plazo y una demanda de infraestructura de alcance regional, Taca Taca se perfila como uno de los principales desafíos y oportunidades para la minería argentina. Su avance dependerá ahora del cumplimiento de las instancias ambientales y administrativas, pero también de que las expectativas de desarrollo se traduzcan en beneficios concretos para la población y el entramado productivo de Salta.

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